La mayoría de los ataques informáticos a pequeñas y medianas empresas no son sofisticados. Son ataques masivos y automatizados que explotan configuraciones básicas mal protegidas. La buena noticia: con siete medidas relativamente sencillas, una pyme en Galicia puede reducir su riesgo drásticamente.

1. Copias de seguridad con la regla 3-2-1

Tres copias de los datos, en dos soportes diferentes, y una de ellas fuera de la oficina. Un ransomware que cifre su servidor también cifrará el disco USB conectado a él. Una copia en la nube o en un disco desconectado físicamente es la única defensa real.

2. Gestor de contraseñas para todo el equipo

Los post-its amarillos en el monitor siguen siendo uno de los mayores riesgos en oficinas pequeñas. Un gestor como Bitwarden (gratuito, abierto, con servidores en Europa) centraliza las contraseñas y las mantiene únicas para cada servicio.

3. Doble factor (2FA) donde sea posible

Email, banca online, panel de administración del servidor, redes sociales de la empresa. El 2FA por aplicación (no por SMS, que es menos seguro) es la diferencia entre un intento de acceso fallido y una cuenta comprometida.

4. Actualizaciones sin excusas

Sistema operativo, navegador, plugins de WordPress, firmware del router. El 90% de las brechas de seguridad aprovechan vulnerabilidades ya parcheadas. Un servidor sin actualizar durante seis meses es una puerta abierta.

5. Cortafuegos y segmentación de red

Separar la red de invitados de la red de trabajo. Separar los dispositivos IoT (impresoras, cámaras) de los ordenadores con datos sensibles. Un cortafuegos correctamente configurado es una inversión única con beneficio permanente.

6. Formación básica del personal

El eslabón más débil suele ser humano. Una sesión anual de 30 minutos sobre phishing, contraseñas y uso del correo ya marca una diferencia medible.

7. Plan de recuperación documentado

Qué hacer si mañana el servidor no arranca. Qué hacer si se pierde el portátil del gerente. Qué hacer si la contraseña del administrador está comprometida. Un plan escrito, por simple que sea, ahorra horas de pánico cuando el incidente ocurre.


¿Dónde empezar?

Si su empresa en A Coruña, Oleiros o cualquier punto de Galicia quiere implementar estas medidas pero no sabe por dónde comenzar, puedo hacer una evaluación inicial de su infraestructura y proponer un plan realista adaptado a su presupuesto.

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